Publicado el 29 enero, 2019

 

Como clase práctica del curso “PERÚ, TIERRA ENSANTADA (DISCÍPULOS Y MISIONEROS)”, impartido por el Dr. José Antonio Benito, los alumnos del programa de licenciatura de la Facultad de Teología, dedicaron la mañana del lunes 21 de enero a recorrer las huellas de nuestros santos peruanos por el centro de Lima. En particular, y gracias a la generosidad de los PP. Franciscanos de la Provincia de los Doce Apóstoles, visitaron el templo, el convento y el Museo de San Francisco, deteniéndose en particular en los recuerdos de la presencia de San Francisco Solano, quien vivió precisamente dentro de sus muros y cuya memoria queda plasmada en cuadros, esculturas, reliquias.

Seguidamente, y por gentileza del director del Museo de la Catedral y del Palacio Arzobispal, Fernando López, recorrieron los hitos más importantes de los santos peruanos presentes en la Catedral, rememorando el itinerario recorrido por el Papa Francisco en su visita a la Catedral, con la oración ante las reliquias de los santos y su discurso a los obispos sobre Santo Toribio y a los jóvenes sobre la necesidad de la santidad en nuestros tiempos, tomando como modelos a los santos peruanos. En este sentido, los egresados se detuvieron especialmente en la capilla de Santo Toribio, la de Nuestra Señora de la Paz donde se venera al Venerable P. Francisco Camacho, la galería de los arzobispos leyendo las cartelas de Santo Toribio y de Monseñor Emilio Lissón, la Sala de Mons. Alberto Brazzini que contiene el lienzo de Santo Toribio que sirvió de icono en el 2006 para celebrar el IV Centenario de su muerte, el cuadro del milagro de Macate y una simpática miniatura del santo.  A continuación, contemplaron la deslumbrante sillería de Pedro Noguera en la que se encuentran tallas de Santa Rosa, San Martín, San Francisco Solano; luego, la capilla de los santos peruanos en la que figuran esculturas de nuestros santos junto con los restos de Monseñor Emilio Lissón y el Nuncio Luis Arrigoni. No dejaron de ver los gigantescos cuadros de Matías Maestro en los que inmortaliza a los tres santos  canonizados en su tiempo, Rosa, Toribio y Francisco.

Por último, coronaron la visita en el Palacio Arzobispal donde veneraron las reliquias de Santo Toribio y en cuya capilla rezaron la misma oración del Papa.